La mínima intervención combinada con la última tecnología, tanto en el cultivo de la viña como en los procesos en bodega, permite que nuestros vinos capturen la máxima expresividad de la finca y de cada variedad cultivada.
A su vez, elaboramos un vino libre de histaminas y con un mínimo sulfuroso para evitar el desagradable dolor de cabeza que aparece en algunos vinos.
La intención de la bodega es aunar la excelencia que le proporciona los productos de la finca, y con pasión, conocimiento y experiencia, poder compartir vinos que emocionen e ilusionen.
El edificio, rehabilitado por el arquitecto Rafael Manzano (premio Richard H. Friehaus 2010) y diseñada por el Ilustre Ingeniero Agrónomo D. Jesús Santolaya, conserva todo el sabor de la antigua hacienda familiar, con un precioso patio presidido por un olivo centenario, concebido por el afamado paisajista Fernando Caruncho.
Sus instalaciones, decoradas con rompedores diseños que incorporan con ingenio elementos del mundo del vino, están preparadas para que los visitantes puedan vivir y sentir su magia en primera persona.
Una bodega diseñada a medida y equipada con la última tecnología para facilitar las tareas de elaboración y crianza de los vinos en los que se trata de extraer todo el potencial de los suelos de la finca.
Las instalaciones de nuestra finca son un perfecto equilibrio entre diseño contemporáneo y tradición vinícola.
La bodega, renovada por el renombrado arquitecto Rafael Manzano y concebida por el ingeniero agrónomo Jesús Santolaya, mantiene la esencia histórica de la antigua hacienda familiar. Un encantador patio central, adornado con un olivo centenario, simboliza nuestra rica herencia.